Ponerse delante de la hoja en blanco y esperar a que llegue la inspiración no es la mejor forma de escribir. En cuanto veamos que somos incapaces de terminar el primer párrafo, dejaremos el blog abandonado hasta no sabe cuándo. Os ha pasado, ¿verdad? Sin embargo, con un poco de organización podemos evitar que vuelva surgir. El secreto es elaborar un plan de contenidos que nos ayude a ser más constantes. Para ello, simplemente hay que seguir estos pasos:

6 pasos para cear el plan de contenidos de tu blog:

  1. Establecer los objetivos

No escribimos por vocación literaria. Con el blog de nuestra compañía tenemos otros propósitos: posicionar mejor, fidelizar los clientes, conseguir nuevos contactos, etc. Por eso, para saber gestionarlo correctamente, tenemos que tener muy claro qué es lo que estamos buscando.

  1. Estudiar la audiencia

Pensad cómo son vuestros clientes actuales y potenciales. Para crear un buen plan de contenidos es necesario ponerse en la piel de los usuarios. Una buena opción es dividir el público en diferentes categorías y estudiarlas a fondo. Esto os ayudará a elegir los temas y formatos más adecuados en cada caso.

  1. Investigar el sector

¿Qué hace la competencia? Bucear en la red y conocer de cerca las tendencias de nuestro sector es imprescindible. Apuntad todo aquello que os llame la atención. Esta búsqueda os resultará muy inspiradora.

  1. Elegir la tipología de contenidos

No todas las entradas tienen por qué ser iguales. Hay que intentar ser originales y lo más atractivos posible para nuestro público. ¿Cómo? Con entrevistas, tutoriales, libros blancos, guías, plantillas, infografías… Pensad cuáles son los formatos que mejor funcionan para la audiencia y la periodicidad que tendrá cada uno. Por ejemplo: un libro blanco cada trimestre, una entrevista al mes, dos plantillas al año, etc.

Aunque en este caso nos ciñamos al blog, si vuestra empresa cuenta con otros canales de comunicación, como las redes sociales o el newsletter, también deberíais tenerlos en cuenta.

  1. Evaluación

Lo más habitual es que el plan de contenidos tenga una duración trimestral aunque debe revisarse mensualmente para corregir errores. En este sentido, es muy importante fijar métricas con la que podamos evaluar nuestro trabajo. Por ejemplo: número de descargas de un libro blanco, visitas registradas en Google Analytics, veces que se ha compartido, etc.

  1. Lluvia de ideas y plan de contenidos

Apuntad en un listado todos los temas que se os ocurren para el blog. Después revisadlo teniendo en cuenta lo que habéis estudiado antes (la audiencia, el sector, la tipología…). Cuando hayáis seleccionado los mejores, solo tendréis que ubicarlos en un calendario de publicación (organizar las entradas también te permitirá planificar tus promociones, no lo olvides!). El siguiente paso será completar el plan de contenidos incluyendo la siguiente información para cada post:

  • Formato
  • Fuentes de información
  • Objetivo
  • Palabra clave destacada
  • Categoría y etiquetas
  • Autor (en el caso de que haya varias posibilidades)
  • Acciones de difusión asociadas al post (redes sociales, newsletters, etc.)

Aunque puede parecer una tarea complicada, la creación del plan de contenidos solo trae ventajas. El hecho de no tener que pararnos a pensar detenidamente sobre qué escribir en cada ocasión nos ahorra tiempo y nos ayuda a ser más constantes con el blog. Pero lo más importante es que da mejores resultados con la audiencia.

 

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